Bruselas acaba de dar el golpe más serio a Google en lo que va de año. La Comisión Europea ha emitido dos decisiones legalmente vinculantes que obligan a la compañía a abrir Android a los asistentes de inteligencia artificial de la competencia, poniendo fin al trato de favor que Gemini ha tenido hasta ahora dentro del sistema operativo.
La orden se apoya en la Ley de Mercados Digitales (DMA) y llega tras una investigación abierta por la propia Comisión en enero de este año. Según Bruselas, asistentes rivales como ChatGPT, Claude o Perplexity operan hoy con restricciones técnicas que Gemini no sufre, lo que les impide competir en igualdad de condiciones dentro del ecosistema móvil.
Qué cambia exactamente para Gemini y sus rivales
Hasta el día de hoy, solo Gemini gozaba de privilegios absolutos en el sistema operativo. Con la nueva normativa, Google tendrá que ofrecer el mismo nivel de acceso técnico a cualquier IA de terceros para que puedan hacer lo siguiente:
- Activarse mediante comandos de voz nativos al estilo “Hey, Google”.
- Ejecutar tareas complejas en segundo plano sin que el sistema las cierre repentinamente.
- Conectarse con las aplicaciones del teléfono para redactar correos, leer pantallas o agendar eventos automáticamente.
Los reguladores europeos sostienen que estas funciones están reservadas hoy a Gemini simplemente porque el resto de asistentes no tiene acceso a las características del sistema operativo necesarias para ofrecerlas.
Una segunda decisión que golpea también al buscador
El mismo día, la Comisión emitió una segunda orden que afecta a Google Search: la compañía deberá compartir datos de búsqueda anonimizados con motores rivales y con chatbots de IA que incorporen función de búsqueda web. El argumento de Bruselas es contundente: sin acceso a ese colosal volumen de datos, ningún competidor puede entrenar una alternativa real.
Calendario oficial de la Unión Europea
Este cambio estructural no ocurrirá de la noche a la mañana. Google dispone de plazos legales muy claros para adaptarse:
- Enero de 2027: Fecha límite para empezar a compartir los datos de búsqueda con sus rivales directos.
- Julio de 2027: Fecha límite para que la apertura de Android a las inteligencias artificiales competidoras sea una realidad en los teléfonos de los usuarios.
Plazos: un margen para la batalla legal
Un usuario en España no notará ningún cambio en su pantalla esta semana, pero el reloj regulatorio ya ha empezado a correr. Google, por su parte, ya ha mostrado su rechazo a la medida y ha advertido de que compartir este tipo de datos podría generar riesgos de seguridad y privacidad para los usuarios europeos.
La compañía tiene margen para recurrir la decisión, algo que en casos anteriores contra Bruselas ha hecho de forma sistemática. Sin embargo, bajo el estricto marco de la DMA, rara vez ha conseguido revertir el fondo de este tipo de resoluciones.
Lo que sí queda claro es el mensaje de fondo: Europa vuelve a marcar el paso en la regulación de las grandes tecnológicas, y esta vez el objetivo es directamente el terreno más disputado del momento: la inteligencia artificial integrada en los teléfonos que usamos cada día.







