Intente escanear un billete de 50 euros o un billete de 20 dólares. No importa si utiliza un escáner profesional de última generación o una aplicación móvil básica; el resultado será el mismo: un mensaje de error o una imagen distorsionada. Su hardware, un objeto de su propiedad por el que ha pagado, ha decidido desobedecerle. No es un fallo técnico ni una limitación de la resolución óptica. Es un veto programado en el silicio.
Dentro de la interfaz de Adobe Photoshop, si intenta abrir una imagen de alta resolución de papel moneda, aparecerá una advertencia de seguridad que le impedirá editar el archivo. Este fenómeno no es casualidad, sino el resultado de un protocolo de seguridad global invisible que reside en el firmware de casi todos los dispositivos de procesamiento de imágenes del mundo. El corazón de este bloqueo es un patrón geométrico tan simple como críptico: la Constelación de EURion.
El código oculto en el diseño monetario
A simple vista, los billetes modernos son piezas de arte compuestas por grabados complejos, hologramas y tintas variables. Sin embargo, oculto entre los monumentos y retratos, existe un arreglo de cinco círculos pequeños de color amarillo, naranja o verde. Si se traza una línea entre ellos, forman una disposición idéntica a la constelación de Orión, de donde deriva su nombre técnico.
Descubierta por el informático alemán Markus Kuhn en 2002 mientras experimentaba con una fotocopiadora Xerox, esta marca no es una medida de seguridad física para el ojo humano (como la marca de agua), sino un disparador de software. La Constelación de EURion es un estándar internacional que permite a los dispositivos electrónicos identificar papel moneda de forma casi instantánea, independientemente de la orientación en la que se coloque el billete sobre el cristal del escáner.
Algoritmos de detección en tiempo real
El procesamiento detrás de este bloqueo es una proeza de la ingeniería de reconocimiento de patrones. Cuando el cabezal de un escáner recorre el documento, el firmware busca específicamente la relación de distancias entre estos cinco puntos. No busca la cara de Benjamin Franklin ni el texto “Banco Central Europeo”; busca la geometría del EURion.
Este sistema opera bajo un protocolo de baja latencia. El algoritmo debe ser lo suficientemente ligero para ejecutarse en chips de impresoras económicas, pero lo suficientemente robusto para no generar falsos positivos con otros documentos circulares. Una vez detectado, el firmware activa una rutina de interrupción que detiene la transferencia de datos al ordenador o imprime una página en blanco con una advertencia legal.
El CBCDG: El vigilante silencioso
¿Quién obliga a las empresas tecnológicas a implementar estas restricciones? La respuesta reside en el Central Bank Counterfeit Deterrence Group (CBCDG). Esta organización, con sede en Basilea y compuesta por más de 30 bancos centrales de todo el mundo, actúa como el puente entre la alta finanza y la industria del software.
El CBCDG suministra a los desarrolladores el Counterfeit Deterrence System (CDS), una caja negra de código que las empresas integran en sus productos. Adobe, por ejemplo, no diseña sus propios métodos de detección de billetes; simplemente incorpora la librería proporcionada por el CBCDG. Esto explica por qué el bloqueo es uniforme en diferentes plataformas y marcas de hardware.
Evolución hacia la esteganografía digital
A medida que las capacidades de procesamiento aumentaron, el EURion comenzó a ser insuficiente. Los falsificadores intentaron cubrir los círculos con cinta o editarlos digitalmente. En respuesta, la industria introdujo la esteganografía digital aplicada por Digimarc. A diferencia de los círculos visibles, estas son marcas de agua digitales imperceptibles tejidas en el propio patrón de las líneas del billete.
Estas marcas actúan como un ruido visual que el ojo humano interpreta como parte del diseño, pero que los sensores CMOS de los smartphones identifican como una firma digital. Es por esto que, en muchas aplicaciones bancarias modernas, es imposible realizar una captura de pantalla clara de ciertos elementos de seguridad; el sistema detecta la firma y oscurece el área o bloquea la función de captura a nivel de sistema operativo.
Implicaciones en la soberanía del hardware
El caso de la Constelación de EURion plantea una pregunta profunda sobre la propiedad tecnológica: ¿Quién controla realmente los dispositivos que compramos? El hecho de que un fabricante de impresoras pueda insertar código que limite el uso legal del aparato (por ejemplo, para fines artísticos o educativos con billetes) demuestra la existencia de capas de control gubernamental dentro del mercado de consumo masivo.
Este sistema es un ejemplo temprano de lo que hoy conocemos como “Gestión de Derechos Digitales” (DRM), pero aplicado a la moneda física. La integración es tan profunda que incluso sistemas operativos de código abierto enfrentan dificultades para evadir estas restricciones si utilizan controladores de hardware propietarios, donde el código de detección reside en regiones inaccesibles del chip.
Arquitectura de la seguridad invisible
La eficacia de este sistema no reside en su complejidad, sino en su ubicuidad. Al estar presente en cada eslabón de la cadena (desde la captura de la imagen hasta la salida física del papel), se crea un ecosistema donde la falsificación digital “casera” se vuelve técnicamente imposible para el usuario común. El misterio de los cinco círculos es, en realidad, un triunfo de la estandarización global sobre la libertad técnica individual.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Es ilegal poseer imágenes de billetes en el ordenador?
No es ilegal para fines de referencia, investigación o diseño, siempre que cumplan con las normativas locales (como el tamaño y la resolución). El CDS bloquea la imagen para prevenir el mal uso, no para criminalizar al usuario.
¿Se puede desactivar el patrón EURion?
No de forma sencilla. El patrón está integrado en el hardware (firmware) y en las librerías base de los sistemas operativos y software de edición. Intentar modificarlo suele invalidar el software o requerir ingeniería inversa compleja.
¿Por qué algunos escáneres viejos sí permiten copiar billetes?
Los dispositivos fabricados antes de mediados de los años 90 no contaban con la potencia de procesamiento ni con los acuerdos del CBCDG para implementar estas restricciones. Sin embargo, las impresoras modernas suelen detectar el patrón incluso si el archivo proviene de un escáner antiguo.








